Evaluación clínica integral y tratamiento psiquiátrico personalizado, basado en evidencia y orientado a tus necesidades actuales.
La consulta de psiquiatría es un espacio clínico de evaluación, orientación y tratamiento de distintas problemáticas de salud mental. Durante el encuentro se realiza una valoración cuidadosa de los síntomas, la historia personal y los factores biológicos, psicológicos y contextuales que pueden estar influyendo en el malestar actual.
El objetivo no es únicamente identificar un diagnóstico, sino comprender de manera global tu situación para definir el abordaje terapéutico más adecuado, ya sea farmacológico, psicoterapéutico o combinado.
La consulta psiquiátrica incluye una entrevista clínica detallada en la que se exploran los síntomas actuales, su evolución en el tiempo, antecedentes personales y familiares, y el impacto del malestar en la vida cotidiana.
A partir de esta evaluación, se establece una orientación diagnóstica y se propone un plan de tratamiento ajustado a cada caso, que puede incluir indicación y seguimiento farmacológico, así como el uso de abordajes psicoterapéuticos específicos.
En este espacio se evalúan y tratan, entre otros, los siguientes cuadros:
Los trastornos depresivos se caracterizan por un estado de ánimo persistentemente bajo, pérdida de interés o placer, cambios en el sueño y el apetito, fatiga y dificultades cognitivas. Pueden variar en intensidad y duración, afectando de forma significativa el funcionamiento personal, social y laboral.
Trastorno Depresivo Mayor
Se presenta con episodios de depresión intensa que interfieren de manera marcada en la vida cotidiana, con síntomas emocionales, cognitivos y físicos.
Trastorno Depresivo Persistente (Distimia)
Forma crónica de depresión de menor intensidad, pero de larga duración, que puede mantenerse durante años.
Trastorno Adaptativo con Ánimo Deprimido
Respuesta emocional desproporcionada ante un acontecimiento estresante identificable, con predominio de síntomas depresivos.
Depresión Postparto
Cuadro depresivo que aparece tras el parto y afecta el bienestar emocional de la madre y su vínculo con el bebé.
Trastorno del estado de ánimo caracterizado por la alternancia de episodios depresivos y episodios de manía o hipomanía, con cambios marcados en la energía, el ánimo y la conducta.
Incluyen cuadros en los que la ansiedad es excesiva, persistente o desproporcionada, generando malestar significativo y dificultades en la vida diaria.
Trastorno de Ansiedad Generalizada
Preocupación constante y difícil de controlar sobre múltiples aspectos de la vida, acompañada de tensión física y mental.
Trastorno de Pánico
Presencia de crisis de pánico recurrentes, con miedo intenso y síntomas físicos abruptos.
Trastornos Fóbicos
Miedo intenso y persistente a objetos o situaciones específicas que lleva a conductas de evitación.
Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC)
Presencia de obsesiones y/o compulsiones que generan ansiedad y consumen tiempo significativo.
Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT)
Aparece tras la exposición a un evento traumático, con síntomas de reexperimentación, evitación e hipervigilancia.
Se caracterizan por alteraciones persistentes en la conducta alimentaria y en la relación con el peso y la imagen corporal.
Anorexia Nerviosa
Restricción de la ingesta, miedo intenso a aumentar de peso y alteración en la percepción corporal.
Bulimia Nerviosa
Episodios de ingesta compulsiva seguidos de conductas compensatorias, como vómitos o ejercicio excesivo.
Trastorno por Atracón
Episodios recurrentes de atracones sin conductas compensatorias regulares.
Implican una alteración en la percepción de la realidad, con síntomas como delirios, alucinaciones y pensamiento desorganizado.
Esquizofrenia
Trastorno crónico con síntomas psicóticos persistentes y deterioro del funcionamiento global.
Trastorno Delirante
Presencia de ideas delirantes persistentes sin otros síntomas psicóticos prominentes.
Trastorno Esquizoafectivo
Combina síntomas psicóticos con alteraciones significativas del estado de ánimo.
Incluyen dificultades persistentes en alguna fase de la respuesta sexual que generan malestar clínicamente significativo.
Anorgasmia
Dificultad o imposibilidad para alcanzar el orgasmo.
Trastorno de Dolor Génito-Pélvico
Dolor persistente asociado a la penetración u otras actividades sexuales.
Trastorno de Excitación
Dificultad para experimentar o mantener la excitación sexual.
Disfunción Eréctil
Dificultad persistente para lograr o mantener una erección suficiente.
Eyaculación Prematura
Eyaculación que ocurre antes de lo deseado, con escaso control voluntario.
Eyaculación Retardada
Retraso significativo o ausencia de eyaculación.
Trastorno del Deseo Sexual Hipoactivo
Disminución persistente del deseo sexual que genera malestar personal o relacional.
Alteraciones en la cantidad, calidad o ritmo del sueño que afectan el funcionamiento diurno.
Insomnio
Dificultad para iniciar o mantener el sueño, o sensación de sueño no reparador.
Narcolepsia
Somnolencia diurna excesiva con episodios repentinos de sueño.
Sonambulismo
Conductas motoras complejas durante el sueño sin recuerdo posterior.
Terrores Nocturnos
Despertares abruptos con intensa activación emocional y autonómica.
Síndrome de las Piernas Inquietas
Sensación molesta en las piernas que genera necesidad imperiosa de moverlas, especialmente por la noche.
Se caracteriza por dificultades persistentes de atención, impulsividad y/o hiperactividad que afectan el desempeño académico, laboral o social.
Patrón problemático de consumo de sustancias que genera dependencia, pérdida de control y consecuencias negativas en distintas áreas de la vida.
El propósito de la consulta de psiquiatría es ofrecer una evaluación rigurosa y un tratamiento adecuado, promoviendo la estabilización de los síntomas, la mejora del funcionamiento diario y una mejor calidad de vida.
Acompañamos a pacientes en su proceso de salud mental con un enfoque profesional, humano y basado en evidencia. Aquí respondemos las dudas más comunes antes de iniciar tratamiento con el Dr. Fabián Hernández.
Es recomendable consultar cuando aparecen síntomas como tristeza persistente, ansiedad intensa, cambios en el sueño o el apetito, dificultades para concentrarse, irritabilidad, crisis de angustia o sensación de desborde emocional. También cuando un malestar emocional comienza a afectar el trabajo, los vínculos o la calidad de vida. Consultar a tiempo es una forma de cuidado y prevención.
La primera entrevista es un espacio de escucha y evaluación integral. Conversamos sobre el motivo de consulta, la historia personal, antecedentes médicos, contexto familiar y situación actual. El objetivo es comprender el malestar desde una mirada humana, respetuosa y personalizada.
No. Si bien los síntomas son importantes, el abordaje es integral: se considera la historia de vida, los vínculos, el contexto social y laboral, la salud física y los recursos personales. La persona es mucho más que un diagnóstico.
No siempre. La indicación de tratamiento farmacológico depende de cada caso. Cuando está indicado, se explica detalladamente el motivo, los beneficios esperados y los posibles efectos adversos. La decisión es conversada y consensuada.
Sí. Además del tratamiento farmacológico cuando es necesario, se realiza un abordaje psicoterapéutico. La combinación de ambas herramientas suele ofrecer mejores resultados, ya que la medicación puede estabilizar síntomas y la psicoterapia permite trabajar aspectos emocionales, patrones de pensamiento y recursos personales.
La duración depende del diagnóstico, la evolución y los objetivos terapéuticos. Algunos tratamientos son breves y focalizados; otros requieren un acompañamiento más prolongado. El proceso se revisa periódicamente.
La mayoría de los psicofármacos utilizados actualmente no generan dependencia. En los casos en que puede existir ese riesgo, se informa claramente y se indican por tiempo limitado y con seguimiento cercano.
Sí. La consulta está protegida por el secreto profesional. Todo lo conversado se mantiene en un marco de confidencialidad y respeto.
Sí, se atienden adolescentes y adultos, adaptando el enfoque a cada etapa vital y trabajando, cuando es necesario, y según cada situación, junto a la familia.
El enfoque se basa en una mirada humana e integral de la salud mental. Se busca no solo aliviar síntomas, sino comprender el sufrimiento en su contexto, fortalecer recursos personales y promover bienestar, autonomía y calidad de vida. El tratamiento es personalizado y construido en conjunto con cada paciente.
Accedé a una evaluación clínica cuidadosa y a un plan de tratamiento adecuado a tu situación.